lunes, mayo 25, 2015

MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR… “Y LLEGUÉ A LOS 65 AÑOS DE EDAD”. POR: PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR. mervyster@gmail.com .MARACAIBO. ESTADO ZULIA. VENEZUELA. AMÉRICA DEL SUR. REDACTADO Y PUBLICADO EN LA RED… LUNES 25 DE MAYO DE 2015.



MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR… “Y LLEGUÉ A LOS 65 AÑOS DE EDAD”. POR: PROF.   DR.  MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR. mervyster@gmail.com .MARACAIBO. ESTADO ZULIA. VENEZUELA. AMÉRICA DEL SUR. REDACTADO Y PUBLICADO EN LA RED… LUNES 25 DE MAYO DE 2015.






IMAGEN: PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR Y MI SEÑORA ESPOSA --- HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE---NURI MORALES DE GONZÁLEZ FUENMAYOR…




“LA VIDA ES UNA SUCESIÓN DE HECHOS Y ACONTECIMIENTOS SOBRE LOS CUALES NO TENEMOS CONTROL ABSOLUTO, PERO DE ALGUNA MANERA NOS CONVERTIMOS EN LA CAUSA GENERADORA DE LOS MISMOS, POR LO TANTO TENDRÍAMOS, POTENCIALMENTE HABLANDO, LA POSIBILIDAD DE QUE LOS EPISODIOS PRESENTES Y FUTUROS LLEVASEN NUESTRO SIGNO Y NUESTRA MARCA” PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR. (MEGF) LUNES 25 DE MAYO DE 2015.


MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR… “Y LLEGUÉ A LOS 65 AÑOS DE EDAD”.
POR: PROF.DR.MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR. mervyster@gmail.com .
MARACAIBO. ESTADO ZULIA. VENEZUELA. AMÉRICA DEL SUR.
REDACTADO Y PUBLICADO EN LA RED… LUNES 25 DE MAYO DE 2015.



Nunca le he tenido miedo ni a la vejez, ni a la muerte. Tal vez porque desde muy niño me relacioné con ambas etapas de la existencia humana. No puedo precisar las razones por las cuales desde mi infancia me sentía muy cómodo, muy bien y hasta disfrutaba de las conversaciones con las personas de avanzada edad o mucho mayores que yo. También fui testigo de la muerte por causas naturales de muchos de mis ancianos conocidos, vecinos, parientes cercanos, amigos de la casa e incluso extraños. Por eso la muerte no me es desconocida de manera absoluta, de allí que comencé a percibir desde infancia temprana, los sentimientos de gran dolor y pena, causados en las personas que sobrevivían a los que ya habían dejado esta vida. La ancianidad siempre la consideré como una etapa en la que el ser humano era portador de mucha experiencia, sabiduría y capacidad, por ello admiraba y admiro a los ancianos, sobre todo por esa disposición y actitud de poder dar consejos, de ser orientadores de otras personas y de encontrarle la solución a cualquier problema. Creo que allí está la razón o alguna de las razones, para no sentirse intimidado ni por la muerte ni por la ancianidad. Hoy cuando la vida me ha regalado seis décadas y media de años, me siento motivado a darle gracias a Dios por esta bendición de llegar a los predios de la vejez y a la situación de estar más próximo al final de la vida que del principio. Y lo bueno de llegar a 65 años de edad es que la cantidad de situaciones, hechos, episodios y circunstancias, son tales que tu memoria no es suficiente para recordarlos todos en un instante, o en un tiempo que pudiéramos llamar prudencial, para traerlos de inmediato al presente para recrearlos, analizarlos o valorarlos. Tienes más pasado que presente, por lo que podría regodearse uno, mucho tiempo, dedicándole a los hechos ya ocurridos el humor o la tristeza, en el grado que lo deseemos.

Estas reflexiones no persiguen ni pretenden realizar un paseo cronológico por esas seis décadas y media de existencia. Me mueve el propósito emotivo de encontrarme frente a un estado de cosas, para las que muy pocos se preparan o se niegan a prepararse, porque les da miedo el futuro sucedáneo a esos 65 años. Debo confesar que la noche anterior a mi cumpleaño me embargaron sentimientos encontrados en cuanto a mí pasado, al presente que vivo y al futuro que me espera. Sentimientos confusos de miedo, de temor, de incertidumbre, de desconcierto, saturaron mi mente y mi espíritu. ¿Dónde estaban mis 64 años anteriores? ¿Si apenas hacía poco que era un infante jugando metras, elevando mi volantín o asistiendo al colegio Don Rómulo Gallegos, para asistir a mis clases de cuarto grado, como es que transcurrió tan rápidamente el tiempo? ¿Qué pasó de mi juventud, porque se fue tan velozmente? ¿Por qué muchos de mis parientes, de mis condiscípulos, de mis amigos, se marcharon hacia el reino espiritual, siendo tan jóvenes? ¿Y mi abuela, mis padres, mis amados tíos y tías, mis primos, mis grandes amigos… Donde están? ¿No pudieron esperar un tiempo más para marcharse?

Son simples preguntas que se repite de manera frecuente alguien que como yo ha llegado a los 65 años de edad. Las respuestas nos las conceden la experiencia, las vicisitudes, los golpes de la vida, pero fundamentalmente la respuesta está en Dios, en su enseñanza, en sus preceptos. Lo cierto es que nacemos para vivir y vivimos porque algún día tendremos que morir. No hay nada más inevitable que la muerte, si acaso su proximidad o lejanía, dependiendo de la ancianidad. La fe en Dios, la promesa que hizo nuestro Señor Jesucristo de garantizarnos la vida eterna y la convivencia en el reino de los cielos, en el cual no existen ni la muerte, ni el llanto, ni la enfermedad, ni ningún tipo de penuria, es más que un motivo y una gran fuerza para seguir viviendo y enfrentar la diversidad de situaciones que todavía están por venir, aunque ya se nos acercó el tiempo de aproximarnos a los dinteles que separan el mundo de los vivos y el de aquellos que han ganado esa gran oportunidad de no sufrir más, de permanecer por la eternidad en paz y en la presencia de nuestro Dios Padre Creador. A Él le damos las gracias por concedernos el don de la vida y por habernos traído hasta estos umbrales muy próximos a la vejez y de allí a la partida que nos llevará al reencuentro con nuestros seres queridos, con nuestros recuerdos. Gracias Dios Padre Creador, gracias Jesucristo hijo de Dios, gracias Espíritu Santo, gracias virgen Madre María, Madre de Dios y Madre nuestra, por mantenerme en el camino correcto de una existencia que he tratado de llevar por el camino más recto posible, si no lo he logrado ofrezco solemnemente mis excusas y solicito el perdón divino por las equivocaciones, errores y omisiones en las cuales he podido incurrir. Tengo 65 años de edad, al fin llegue a ellos.





MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR… “Y LLEGUÉ A LOS 65 AÑOS DE EDAD”. POR: PROF.   DR.  MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR. mervyster@gmail.com .MARACAIBO. ESTADO ZULIA. VENEZUELA. AMÉRICA DEL SUR. REDACTADO Y PUBLICADO EN LA RED… LUNES 25 DE MAYO DE 2015.





IMAGEN: PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR Y MI SEÑORA ESPOSA --- HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE---NURI MORALES DE GONZÁLEZ FUENMAYOR…




“LA VIDA ES UNA SUCESIÓN DE HECHOS Y ACONTECIMIENTOS SOBRE LOS CUALES NO TENEMOS CONTROL ABSOLUTO, PERO DE ALGUNA MANERA NOS CONVERTIMOS EN LA CAUSA GENERADORA DE LOS MISMOS, POR LO TANTO TENDRÍAMOS, POTENCIALMENTE HABLANDO, LA POSIBILIDAD DE QUE LOS EPISODIOS PRESENTES Y FUTUROS LLEVASEN NUESTRO SIGNO Y NUESTRA MARCA” PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR. (MEGF) LUNES 25 DE MAYO DE 2015.



 Para  citar este artículo: si se tratase del caso ejemplificado:

GONZÁLEZ FUENMAYOR, Mervy Enrique .El Ejercicio del Principio Inquisitivo: ¿Ofrenda a la Ética o a la Justicia? Maracaibo, Venezuela La Universidad del Zulia. 28-Enero-2009. Disponible en: )
©..DERECHOS RESERVADOS.FORMA Y REQUISITOS EN LA CITA DE ARTICULOS, NOTAS, REFLEXIONES AUTORÍA DE MEGF. REDACTADA EL 01 DICIEMBRE DE 2009.
1.-REQUISITOS DE LA CITA ELECTRÓNICA. ¿Cómo citar los artículos, reflexiones, notas cortas, oraciones y otros materiales, en su versión electrónica, autoría de Prof. Dr. Mervy Enrique González Fuenmayor? Para citar las reflexiones, artículos, notas cortas, oraciones  y otras materiales contenidos en los Blogs de  Prof. Dr. Mervy Enrique González Fuenmayor, sírvase colocar la siguiente nota: GONZÁLEZ FUENMAYOR, Mervy Enrique .Título de la publicación. Blog de Dr. Mervy Enrique González Fuenmayor, o los títulos de alguno de mis  otros blogs Año. [En línea]. Puesto en línea (fecha de publicación). URL: Consultado el dia (fecha de consulta)
2.-REQUISITOS DE LA CITA A PARTIR DE LA VERSIÓN IMPRESA  O DE AQUELLA  QUE SIN HABER SIDO PUBLICA, FORMA PARTE DEL PATRIMONIO DE LAS INSTITUCIONES ACADÉMICAS, EDUCATIVAS, CULTURALES  O DE LAS DIVERSAS BIBLIOTECAS.
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