jueves, octubre 30, 2008

LA NOTA CORTA. " ¿ PREMIO O CASTIGO ... NUESTRA ELECCIÓN ? "

LA NOTA CORTA."¿PREMIO O CASTIGO…NUESTRA ELECCIÓN?”
POR PROF. DR.MERVY ENRIQUE GONZALEZ FUENMAYOR.
MARACAIBO.ESTADO ZULIA.REPÚBLICA DE VENEZUELA .AMÉRICA DEL SUR.
TRASLADO A LA RED JUEVES 30 OCTUBRE DE 2008.




A lo mejor parece increíble, mentira o falsedad, pero una felicitación, una alabanza, un gesto de reconocimiento, son mecanismos importantes que nos permiten llevar una vida feliz y placentera. Así como las sanciones, los reproches, las reprimendas, las críticas, son un elemento también importante en nuestra vida para que tratemos de enderezar, cambiar, modificar y alterar el rumbo u orientación equivocada por la cual transitamos en esta existencia o etapa vital; la palabra de aliento, de felicitación, las loas, las bendiciones y los buenos deseos, constituyen de igual modo herramientas que en combinación con las anteriores hacen que se produzcan un equilibrio entre lo bueno y lo malo, lo que es y lo que debe ser, lo malvado y lo bondadoso, lo justo y lo injusto, la verdad y la mentira etc.

Utilizaré algunas líneas del libro: " CIEN FÓRMULAS PARA LLEGAR AL ÉXITO " autoría de P. Eliezer Salesman, para que a través de un sencillo, corto y muy simple ejemplo, el lector pueda percatarse de la necesidad que los seres humanos tenemos de ésa palabra de aliento, ese acto de reconocimiento, aunque fuese también simple, de esa palmadita en el hombro, de esas expresiones motivadoras, en fin de ese mecanismo que nos permite saber que nuestro esfuerzo ha sido productivo, eficaz, beneficioso y favorable ,bien para todos aquellos que esperaban el resultado de esa actividad o para otros que no lo esperaban. Es lo que algunos psicólogos, sociólogos y especialistas en el área han denominado: “el premio o recompensa” que cada uno de nosotros desea con justicia, a los diferentes esfuerzos que este ser humano realiza no solamente en función propia si no en función de la humanidad. En otros artículos de mi autoría he señalado que lo más importante es que el esfuerzo del hombre se oriente, desarrolle y despliegue, teniendo como finalidad el beneficio de la sociedad, de la humanidad y de la colectividad. No importa que tu realices una actividad "poco importante ", " relativamente sin trascendencia ", " imperceptible en algunos casos " o llanamente se trate de algunas de esas actividades que aparentemente no reciben el reconocimiento esperado, verbigracia: los conductores de taxi, los trabajadores de la construcción en su menor escala (albañiles, carpinteros, cabilleros, mezcladores etc.", los trabajadores que efectúan el aseo de las calles, barrios y urbanizaciones así como aquellos que limpian las oficinas, o cualquier otro espacio físico, los trabajadores de la plomería, los porteros, auxiliares de oficina, mensajeros, cocineros, amas y amos de casa, etc.) No obstante la creencia de estas personas, respecto de su servicio, actividad laboral o los esfuerzos que efectúen para obtener su salario, su renta o los medios para subsistir; su labor es tanto o mas importante que la que realizan los científicos, académicos, filósofos o profesionales universitarios de cualquier indole.Si no existieran aquellos prestadores de servicio, nuestras ciudades permanecerían desaseadas , sucias, malolientes y de seguro la vida sería imposible, las epidemias, las enfermedades cundirían rápidamente diezmando la población. En los laboratorios, en los observatorios, en las clínicas, en los quirófanos, en las universidades, en la planta de lanzamiento de naves espaciales, no se podrían desarrollar ningún acto en virtud de la situación antes anotada. Lo mismo ocurre cuando no sé cuentan con buenos plomeros, electricistas, cabilleros, mensajeros etc. Estas personas requieren de nuestro reconocimiento, de nuestra felicitación, de nuestra comprensión y además de que les hagamos conocer y sentir sobre la necesidad de ellos, para que la vida pudiese continuar con normalidad.

Pero también, si existe la recompensa, premio o reconocimiento, las sanciones, los reclamos, las amonestaciones y otras formas de manifestar la inconformidad con el trabajo que realizamos, que realizan otros, son también un mecanismo importante, necesario y benéfico, para impedir que las conductas nocivas, que las actitudes perjudiciales se multipliquen en detrimento del desarrollo pleno, productivo y positivo de la humanidad, de la sociedad o de cualquier grupo determinado. A veces no nos gusta que nos reclamen, pero ello es tan imprescindible, necesario y deseable como la recompensa o premio. El ser humano necesita de ambas realidades, de los dos medios: premio-castigo, para llevar una vida equilibrada y con la convicción clara de que es más importante, más reconfortante y favorable realizar nuestras actividades, nuestra jornada de trabajo o cualquier otra actividad aunque no fuese obligatoria para nosotros desplegar, realizarla insisto, en forma satisfactoria, gratificante y cumpliendo con la finalidad excelsa de ser solidarios con nuestro prójimo y con la sociedad...

Veamos entonces la siguiente narrativa, para que podamos tener una idea acerca de lo importante, de lo trascendente y de lo necesario que es la felicitación y la alabanza:

No felicitar ni alabar


“Aquella niña se portaba mal todos los días, y la mamá cada noche antes de despedirse de ella le regañaba por todo lo que había hecho mal. Pero un día la niña hizo un gran esfuerzo y se portó maravillosamente. Por la noche la mamá la llevó a la cama, pero no le dijo nada. Al momento de despedirse, la niña echó a llorar. "¿Porque lloras, estás enferma?”. La niña respondió: " No mamá es que los demás días cuando me portaba mal tu me regañabas cada noche al acostarme. Y hoy que hice tanto esfuerzo por portarme bien, " ¿por qué no me felicitas?”. Y la señora aprendió una gran lección: que la gente necesita de la felicitación y de la alabanza, como del aire para vivir. (SALESMAN Eliezer, P " .CIEN FÓRMULAS PARA LLEGAR AL ÉXITO " Caracas Venezuela. Ediciones Paulinas. Décima edición. S/A. Pág. 96-97)”

A MANERA DE CONCLUSIÓN

La conclusión a la que puede arribarse sin lugar a dudas es que si exigimos a los demás que cumplan de manera correcta, productiva e idónea su labor, de la misma manera debemos actuar con conciencia y en consecuencia felicitar, alabar y reconocerle a la persona cuando su labor, su servicio en su actividad se haya cumplido de manera exitosa, cumpliendo con las expectativas que se tenían cuando se le requirió ese servicio o esa actividad. Desde que era niño he seguido el ejemplo y conseja que mi abuela doña Ana Delia Rubio viuda de González me ofreció, en el sentido de discernir en cuanto a nuestro modo de comportamiento... . “Ella afirmaba que para actuar correctamente, que para determinar si lo que íbamos a hacer estaba ajustado a la justicia de Dios y a la verdad, bastaba únicamente con colocarnos en los zapatos del otro, cuando nos tocase realizar alguna obra, alguna actividad o referirnos y adelantar opinión respecto de esa persona ". He utilizado en toda mi vida esa fórmula y les confieso que no me ha ido tan mal. Como todos somos pecadores es obvio que es probable que haya incurrido en algunas conductas que hayan lastimado a alguien. Pero lo que sí debo dejar claro es que nunca lo hice de manera consciente, por lo cual siempre le pido a Dios el perdón necesario por aquellas acciones que aunque pudiera desconocer en mi interioridad y desde el punto de vista conciencial, hayan ocasionado consecuencias diversas en mi prójimo. Con los años aprendí que lo que mi abuela me enseñó, no es más que el contenido de ese nuevo mandamiento del amor que el propio señor Jesús nos trajo: "Amarás al señor tu Dios con toda la fuerza de tu corazón, con tu mente, con tu espíritu y al prójimo como a ti mismo. De manera que debemos reflexionar en todo lo que se ha expresado e ir modificando nuestro criterio de valoración de la realidad y de sus actores, lo mismo que sobre la necesidad que tenemos de los otros seres humanos independientemente de que la actividad que estos realizan sean a nuestros ojos poco importantes, intrascendentes y de menor calidad a aquellas que nosotros eventualmente pudiéramos estar desarrollando, desde el punto de vista científico, académico, profesional etc... Recuerda que para Dios todos somos iguales y que todos, absolutamente todos, deberemos presentarnos ante Dios padre para que rindamos cuenta de nuestra vida en el juicio final, etapa en la cual conoceremos si somos dignos de la vida eterna. Ánimo, gozo, alegría...

ETIQUETAS: CASTIGO,PREMIO, JUICIO FINAL, CONCIENCIAL

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