jueves, abril 02, 2009

ORACIÓN “TEN PACIENCIA CONMIGO, SEÑOR”







ORACIÓN “TEN PACIENCIA CONMIGO, SEÑOR”

POR PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR
MARACAIBO.ESTADO ZULIA.REPÚBLICA DE VENEZUELA.AMÉRICA DEL SUR
TOMADA DE SU VERSIÓN ORIGINAL VIERNES 11 JULIO DE 1997.
TRALADADA A LA RED EN JUEVES 02 DE ABRIL DE 2009.
(Fragmentos elegidos de la sección: "MERVY GONZÁLEZ ESTÁ CONVERSANDO CON…” que formó parte de un programa radial en el que participó como conductor por espacio de cuatro años aproximadamente: 1996, 1997, 1998, 1999, que se trasmitía en una estación radio eléctrica ubicada en la ciudad de Maracaibo-.Estado Zulia.- República Bolivariana de Venezuela. América del Sur).
Autoría del Prof. Dr. Mervy Enrique González publicada: JUEVES 02 DE ABRIL DE 2009.

O R A C I Ó N

Crea en mí un corazón nuevo. Escucho tu palabra y en mi mente se prende la ilusión. Tú eres el norte de mi vida, la fuerza de mi conversión. Sin ti, mi vida pierde el rumbo y es como una barca sin timón. Renuévame por dentro y dame un nuevo corazón .Ten paciencia conmigo oh señor. No tengas prisa en arrancarme de la tierra. Ten paciencia conmigo te lo pido señor. Espera un tiempo más. Tú sabes que soy muy flojo y mi promesa queda en nada. Perdóname, trabájame y espera un tiempo más. Tu fuerza es mi libertad. Vienes del cielo para ser la luz. Tu evangelio de amor y salvación es un regalo de bondad. Eres el Dios que salva. Con este sol recién amanecido, entra en mi vida. Bendito seas mi señor. Sea tu amor mi libertad. Hazme distinguir tu voz. Me resulta difícil escuchar tu voz en la palabra de otros labios. No te siento presente y vivo en el dolor de los ancianos, en el sudor de los obreros, en la sonrisa y en el llanto .Dame el señor el gozo de sentirte presente en mis hermanos. Amén y amén...


COMENTARIO

(APLICACIÓN A NUESTRA VIDA)


Como no sentirse invadido por esa hermosa paz que el señor nos comunica y nos concede por su sola misericordia, cuando estamos en su presencia. En esta mañana hermanos, vamos a decirle al señor, vamos a solicitarle al señor, que nos de discernimiento, sabiduría y sobre todo fortaleza, para que aceptando servirle y caminar en su vía de amor y de paz, aceptemos la persecución a causa de la justicia. Cristo, hermano bueno, justo con la justicia de tu padre, tu que me quieres y quieres que sea feliz, pero no con cualquier felicidad, sino con la que emana de tu enseñanza del Sermón De La Montaña. Tu nos quieres felices en la filiación con tu padre y en la fraternidad con todos los hombres, por ti. Hermano justo, nos dijiste: felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el reino de los cielos. Aquí hermano y hermana tenemos que subrayar el término perseguido y practicar la justicia. Yo no buscaré ser perseguido, sin embargo puedo serlo. ¿Que debemos hacer? Buscar el reino de tu padre, sabiendo que todo lo demás, incluyendo la fortaleza y la fidelidad ante la persecución, se me dará por añadidura. Una vez más, no nos dejarás librados a nuestra propia suerte. Hace un rato nos dijiste que seríamos felices, si teníamos hambre y sed de justicia, que en la medida del apetito seremos saciados, lo que debemos pedir siempre , lo que te pedimos hoy ,es perseverar en la justicia, pues a veces podemos desfallecer. Tu apóstol Pedro nos dijo, que más nos hubiera valido no conocer los caminos de la justicia si después de haberlos conocido nos apartamos del mandamiento trasmitido. Te pedimos perseverancia y fidelidad y también que en caso de persecución, no respondamos a los enemigos con sus armas, sino con las palabras de la verdad, con el poder de tu padre y usando las armas ofensivas y defensivas de la justicia. Hoy nos dices, que a estos felices pertenece el reino de los cielos, y es verdad, porque también la palabra nos enseña ,que el reino de Dios no es cuestión de comida o de bebida, dé comida sino de justicia, de paz y de gozo en el espíritu santo. Señor Jesús, dame la felicidad de la fidelidad en el caso de que sea un perseguido por practicar la justicia. Ánimo, gozo, alegría...



ETIQUETAS: añadidura, a nuestra propia suerte, hermano bueno, arrancarme de la tierra, padecer flojera,







N O T A D E L A U T O R
AMIGOS Y AMIGAS, esta oración con comentario incluido, forma parte de una larga lista de ellas y que movido por el Espíritu Santo, ofrendaba al Señor de Lunes a Viernes a las siete de la mañana, en un programa radial de opinión, en el que participaba en compañía de una periodista, en el cual mi persona le dedicaba tres minutos o más (dependiendo de la Producción y/o de Máster) a orar y analizar esa oración aplicándola a la cotidianidad de nuestra vida, de nuestros actos, de nuestras, alegrías, tristezas, éxitos, fracasos, tragedias, tribulaciones, bonanza, prosperidad, bienestar, etc. Todo con la intención de establecer como verdad aquella según la cual Dios siempre está con nosotros, que todo lo que nos ocurre es para bien, que existe un plan o proyecto de salvación para cada uno de nosotros diseñado por el mismísimo Dios, cuyo cumplimiento, decisión y elección depende de ti. Así que -parafraseando la escritura bíblica- “DIOS NOS HIZO SIN NUESTRO CONSENTIMIENTO, PERO NO NOS SALVARÁ SIN QUE LE OFREZCAMOS ESE CONSENTIMIENTO”. ES DECIR, NUESTRO PERMISO Y AUTORIZACIÓN. El Señor es un caballero, y está siempre a las puertas de nuestro corazón, para que le abramos y pueda entrar para guiar nuestra vida y ofrecernos su santidad, gozo, alegría, discernimiento, sabiduría, y sus infinitos dones espirituales y materiales. Esa estación radioeléctrica está situada -todavía está al aire- en la ciudad de Maracaibo, Estado Zulia, República Bolivariana de Venezuela.

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